La monarca gobernó por más de 70 años
La reina Isabel II estaba bajo supervisión médica en su residencia de Balmoral, en Escocia, después de que los doctores expresaron preocupación por su salud, informó el Palacio de Buckingham. Todos los hijos de la reina, de 96 años, acudieron ya al castillo escocés, cerca de Aberdeen.
Tras una evaluación mayor esta mañana, los doctores de la reina están preocupados por la salud de Su Majestad y han recomendado que permanezca bajo supervisión médica», de acuerdo con el comunicado.»La reina permanecía tranquila en Balmoral».

Reunión cancelada
El anuncio se produce después de que la reina se retirara de un Consejo Privado este miércoles, tras recomendaciones de sus doctores. Según el corresponsal real, Sean Coughlan, está claro que la salud de la reina es una preocupación acuciante, mucho más explícita que antes, y que va más allá de las dificultades de movilidad.
También había advertencias contra especulaciones infundadas, como que podría haber tenido una caída. El martes fue fotografiada sonriendo mientras nombraba a la nueva primera ministra, Liz Truss.
Pero la cancelación de última hora de lo que sólo habría sido una reunión virtual del Consejo Privado (con los ministros de alto rango) no dejaba dudas sobre la fragilidad de la salud de la reina.
«El Palacio ha ido más allá de lo que lo suele hacer», dijo por su parte el editor médico de la BBC, Fergus Walsh. Para Walsh, la frase clave en el comunicado oficial era la que manifestaba la preocupación de los médicos.

La nueva primera ministra de Reino Unido, Truss, había comentado que «el país entero» estaba «profundamente preocupado».
Mis pensamientos -y los pensamientos de las personas por todo Reino Unido- están con Su Majestad la reina y su familia en este momento», añadió.
La reina nombró a Truss como primera ministra en Balmoral este martes, en lugar de desplazarse a Londres para el evento.
Durante sus 70 años de reinado, la reina ha sostenido habitualmente una audiencia con el nuevo primer ministro en el palacio de Buckingham.
La monarca se encontraba de vacaciones de verano en su casa de Escocia desde julio.
Así, La reina Isabel II de Inglaterra ha muerto. La mandataria ha fallecido a los 96 años en el castillo de Balmoral (Escocia), según ha confirmado la cuenta oficial de la familia real británica en Twitter.

La familia más cercana de la reina de Inglaterra ha podido desplazarse para acompañarla en sus últimos momentos. Carlos de Inglaterra y su esposa Camila de Cornualles han estado con ella, así como sus otros tres hijos (Andrés, Ana y Eduardo) y el príncipe Guillermo, el hijo mayor de Carlos y segundo en la línea de sucesión al trono. Decenas de ciudadanos británicos se han ido concentrando a lo largo de la tarde del jueves en los alrededores del palacio de Buckingham.
Isabel II llevaba meses en su residencia de verano y allí recibió este martes al primer ministro saliente del Reino Unido, Boris Johnson, y a la nueva primera ministra, Liz Truss, para encargarle la formación de un Gobierno, en el que quedará como su último acto público.
SUCESIÓN
El hijo de Isabel II, el príncipe de Gales, que en noviembre cumplirá 74 años, es el siguiente en la línea de sucesión al trono británico. Llegado el momento, Carlos deberá elegir el nombre bajo el que quiere reinar. Su madre, Isabel, mantuvo su nombre de bautismo, pero, por ejemplo, su abuelo Alberto eligió el nombre de Jorge VI. Carlos es un nombre de mal agüero en la tradición británica: Carlos I fue ejecutado, mientras que Carlos II se convirtió en secreto al catolicismo, así que no se descarta que el futuro rey elija otro.
DÍA D
Los preparativos para la eventualidad del fallecimiento de la reina son secretos, y el Gobierno británico lleva décadas organizándose para la ocasión. La muerte de la reina madre, en 2000, y del duque de Edimburgo, esposo de la reina, el año pasado, sirvieron de ensayo general para el fallecimiento de Isabel II.

Estos planes se han filtrado en alguna ocasión (el Guardian los publicó en 2017) y son revisados periódicamente. Si la Reina llegase a fallecer en Balmoral, en Escocia, la prensa británica indica que lo más probable es que la reina será velada como reina de Escocia que es, con una capilla ardiente en el palacio de Holyrood, en Edimburgo, y un funeral de Estado en la catedral de San Gil.
Terminado ese procedimiento, se entiende que la monarca será trasladada a Londres, donde se le rendirá un nuevo homenaje, y posteriormente será enterrada en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, a donde también se trasladará el cuerpo de su esposo.
Inmediatamente después de la muerte de un monarca británico, se convoca lo antes posible (generalmente, en un plazo de 24 horas) un Consejo de Ascensión, que por norma general se reúne en el palacio de Saint James, la más tradicional de las residencias de la familia real en Londres. El Consejo de Ascensión está presidido por el Lord Presidente del Consejo de Estado, que en este caso es la recién nombrada Penny Mordaunt, la líder del Gobierno en la Cámara de los Comunes. Tradicionalmente, más de un centenar de personas (en la ascensión al trono de Isabel II fueron 191) forman parte del Consejo, entre los que están, entre otros, el primer ministro, los ministros de Economía, Exteriores y del Interior, el alcalde de Londres y los altos comisarios (embajadores) de los 14 países que tienen como monarca al rey de Inglaterra, aparte del Reino Unido.

Una vez certificado el fallecimiento del monarca, se celebra la segunda parte del Consejo de Ascensión, que es en la práctica el primer Consejo de Estado. El Consejo de Estado (técnicamente, el Consejo Privado de Su Majestad) está formado por 719 miembros, casi todos políticos (del Gobierno y de la oposición, retirados y en activo), altos cargos de la Iglesia Anglicana y juristas de prestigio. En esta sesión, el rey jura mantener la profesión de fe protestante, como manda la Ley de Establecimiento de 1701. La proclamación es después leída, primero en el balcón de Saint James, luego en la Torre de Londres, en Edimburgo, Cardiff y Belfast (capitales de Escocia, Gales e Irlanda del Norte) y en las capitales de los países que tienen como rey al de Inglaterra.Todo esto se produciría dentro del periodo de luto nacional de 12 días, por lo que no habría celebraciones oficiales.
Sin embargo, ya para entonces habrán empezado los preparativos para la coronación del nuevo monarca, que puede producirse meses después de su ascenso al trono (la de Isabel II se llevó a cabo 14 meses después). En la coronación, que se lleva a cabo en la abadía de Westminster en Londres, el nuevo rey será ungido y coronado, y posteriormente se produciría la tradicional escena del balcón en el palacio de Buckingham. Igualmente, probablemente ya estén preparados diseños de los billetes, monedas y sellos de correos con la imagen del nuevo monarca.
