Contra obesidad infantil en pandemia

En su juventud, Arón Rodríguez de Lara, nunca imaginó que su pasión por el atletismo lo llevaría de un extremo de México a otro, pero no en las pistas, sino en canchas de escuelas primarias como maestro de educación física.

Su amor por el deporte lo descubrió desde muy pequeño en su natal Parras de la Fuente, Coahuila, y lo acompañó hasta, Chiapas, a donde se mudó junto a la familia debido al trabajo su padre.

“Mi padre trabajaba en CFE y lo enviaron hasta Raudales Malpaso en la década de los 60, yo seguí cada vez con más gusto por el deporte en especial el fútbol y el atletismo, hasta que un día siendo joven alguien me dijo que por que no estudiaba para maestro de educación física”, comentó en entrevista con Notimex desde la oficina de Coordinación de Servicios Educativos en la Región Norte de Coahuila, donde hoy se encuentra a cargo.

Su carrera como maestro de educación fisca comenzó en el lejano 1984 en San Luis Potosí y cuatro años después llegó su cambio voluntario a Coahuila, donde enfrentaría un problema más grande que cualquier pista de atletismo: la obesidad infantil en las escuelas.

“Una de las lecciones más grandes en mis años de trabajo fue cuando nos dimos cuenta de que Coahuila era el primer en obesidad infantil en todo México; así surgió un programa estatal de activación física y nutrición en todas las escuelas”, recuerda.

Arón Rodríguez señala que, mediante esta estrategia, Coahuila logró disminuir el grave problema que afectaba la salud de los infantes.

El trabajo de los profesores de educación física en todos los municipios fue crucial en el combate de la obesidad en los niños, a pesar de que estos docentes son en ocasiones los más criticados dentro de la sociedad, indica Rodríguez de Lara.

“Obviamente en la actualidad vemos todavía este problema en la salud de nuestros niños y es algo que seguimos atendiendo. Es necesario aumentar la actividad física no solamente dentro de la escuela sino también con actividades extracurriculares”, afirma.

Y es que, de acuerdo con el profesor, hoy coordinador educativo, la mayor afición a videojuegos y contenidos en consolas y teléfonos, han contribuido a inhibir el ejercicio entre los pequeños, volviéndose común que muchos de ellos pasen la mayor parte del día dentro de sus casas.

“Pienso que hoy el reto de los maestros de educación fisca es más grande porque antes el principal entretenimiento que tenían los niños era salir y jugar a correr o brincar, pero hoy pasa lo contrario y hasta a veces es raro ver un niño divirtiéndose afuera”, destaca.

Si ya de por si este mal habito estaba arraigado, la llegada de la pandemia ha confinado totalmente a la mayoría de los niños dentro de sus hogares, por eso dice Arón, los maestros tienen la encomienda de dar seguimiento a la actividad física de sus alumnos.

“Dentro de las clases virtuales hay una ‘pausa activa’ que manejan los maestros de educación física con la responsabilidad de programar todas las actividades diarias y semanales de los niños a lo largo de esta pandemia que estamos superando”, detalla.

Y es que este momento, asegura, marcará una renovación del sistema educativo en el que los docentes al igual que los padres de familia llevan un papel preponderante para sacar adelante la formación de los menores, cuyo ciclo escolar concluirá en Coahuila a distancia.

“Nos dimos cuenta de que no estábamos preparados en cuanto a la educativo con las redes sociales, con el Internet, esto nos va a obligar a tener un cambio porque, aunque se está haciendo un gran esfuerzo por mantener la comunicación con los estudiantes mediante Whatsapp, tele o radio, sabemos que aún nos falta y este será un reto no solo local sino nacional”, puntualizó.

JHR/NTX

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