«Jugar para sanar» con Papalote Museo del Niño

En medio del contexto adverso y las afectaciones que la crisis sanitaria por Covid-19 ha propiciado para las niñas y niños, y en el marco del Día Internacional del Juego, Save the Children, México Juega y Papalote Museo del Niño, organizan el 2° Foro Jugar es un derecho, con el tema Jugar para Sanar.

El mundo se enfrentó a una crisis sanitaria, sin precedentes, en donde los más afectados fueron los niños, las niñas y los adolescentes. En México, más de 36 millones de estudiantes dejaron de asistir a las aulas (educación básica y educación media superior), y mientras más tiempo pase, más aumenta el riesgo de deserción escolar. Al inicio del ciclo escolar 2020-
2021 se anunció una disminución en la matrícula escolar de alrededor de 10%2, es decir más de 3 millones de niñas, niños y adolescentes abandonaron la escuela.

La desigualdad y las dificultades para seguir aprendiendo en casa aumentan la posibilidad de deserción escolar. En un estudio reciente de la OCDE, en donde se utiliza el índice de estatus económico, social y cultural (ESCS) de PISA 2018, se observa que, en México, en promedio, solo el 50% de estudiantes tiene internet y computadora en casa, lo que lo posiciona como el país en el último lugar en este rubro. Aunado a esto, se suma la falta de preparación y recursos de las y los maestros para utilizar e impartir clases a distancia, así como que muchas madres y padres no saben cómo apoyar a sus hijas e hijos con la educación remota.

Las afectaciones a la niñez también son socioemocionales: De acuerdo con datos del proyecto Educar en Contingencia coordinado por la Universidad Iberoamericana, el 83.49% de los niños de primaria encuestados están respondiendo al encierro y la educación a distancia a partir del enojo. Este ambiente negativo provoca una actitud de rechazo a la situación dificultando aún más el aprendizaje.

De igual forma, se estima que, desde el inicio del confinamiento, 3 de cada 4 menores son violentados dentro de sus hogares. Además, según los reportes telefónicos registrados en el 911, la violencia contra los menores de edad aumentó durante el confinamiento hasta en un 100% según datos del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.

En medio de este contexto desfavorable para la infancia en México, el juego cobra importante relevancia. Al jugar, los niños aprenden a aprender; aprenden a ejercitar y desarrollar su imaginación, creatividad, capacidad de cooperación, flexibilidad, capacidad de invención y descubrir quiénes son y qué lugar ocupan en su mundo.

Existe evidencia, desde diversas disciplinas, del poder que tiene el juego para favorecer que niñas y niños desarrollen todo su potencial tanto en su cuerpo y mente, como en sus emociones y conductas.

El juego impulsa también el desarrollo emocional y la prevención de conductas violentas de niñas y niños, en particular, favorece la construcción de una autoestima saludable, la regulación de las diversas emociones que experimentamos como seres humanos, la construcción de acuerdos y el desarrollo de habilidades socioemocionales como la empatía y la compasión.

El juego tiene un rol terapéutico: el juego puede ayudar a procesar emociones derivadas de eventos traumáticos, contribuyendo a recuperar el sentido de normalidad, certidumbre y alegría después de haber experimentado pérdidas y trauma. Otorga una oportunidad para volver a sentir pertenencia a un grupo y para reconstruir el valor y la razón de ser que tienen como personas.

México Juega, Save the Children y Paplote Museo del Niño, instituciones aliadas que dirigen sus esfuerzos a promover el Derecho al juego en la infancia, convocan a familias, madres y padres de familia, cuidadores, maestros, ludotecarios, psicólogos y recreadores a participar en este 2° Foro jugar es un Derecho para visibilizar la importancia de «Jugar para Sanar» en el marco del Día internacional del Juego.

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