Tres de las islas más pequeñas de Tonga sufrieron graves daños por olas de tsunami, según dijeron el miércoles autoridades y Cruz Roja, conforme empezaba a conocerse la destrucción causada por la erupción de un volcán submarino cerca de la nación insular del Pacífico.

Las comunicaciones llevan caídas en el país desde la erupción del sábado, pero un barco llegó el miércoles a las islas exteriores de Nomuka, Mango y Fonoifua y reportó que quedaban pocas viviendas en pie después de que olas de 15 metros golpearan las zonas habitadas, indicó Katie Greenwood, responsable de la delegación en Pacífico de la Federación Internacional de las Sociedades de Cruz Roja y la Media Luna Roja, que tenían a dos personas en el barco para ayudar a evaluar los daños.

Todavía no estaba claro qué asistencia necesitaba o quería Tonga de la comunidad internacional. Otro factor que complicaba las cosas era la preocupación del país por la posible propagación del COVID-19, que ha logrado mantener fuera de sus fronteras salvo por un caso reportado de un viajero de Nueva Zelanda en octubre.

Nueva Zelanda ya ha enviado dos barcos. Uno lleva 250,000 litros de agua y una planta desalinizadora con la capacidad de producir 70,000 litros más al día. Otro lleva un equipo de prospección y buceo para ayudar a evaluar los daños en canales navegables, puertos e infraestructuras costeras.

Se esperaba que tardaran entre tres y cuatro días en llegar, aunque una estimación apuntaba a que podrían llegar el viernes, dijo Peeni Henare, ministro neozelandés de Defensa. Australia también preparaba el envío de ayuda por aire y por mar. El primer ministro, Scott Morrison, dijo que esperaba hablar el miércoles con su homólogo de Tonga para comprender mejor sus necesidades.

El volcán cubrió la isla principal con una capa de dos centímetros (0,78 pulgadas) de ceniza, que ha dejado fuera de servicio la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de Fua’amotu. Equipos de voluntarios trabajan para despejar la pista a los aviones de ayuda y se esperaba que pudiera utilizarse a partir del jueves.

Las comunicaciones se han visto muy restringidas porque el único cable submarino de fibra óptica que conecta Tonga con el resto del mundo probablemente se vio cortado en la erupción. La compañía propietaria del cable dijo que las reparaciones podrían tomar semanas.

AGENCIAS

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