Durante su segundo concierto en el Carnegie Hall
Natalia Lafourcade cerró un ciclo perfecto con un emotivo concierto en el emblemático Carnegie Hall, de Nueva York, para terminar de manera exitosa una serie de presentaciones, que unieron puentes a través de la música.
Acompañada por la Filarmónica de Los Ángeles, dirigida por Gustavo Dudamel, y por el Brooklyn Youth Chorus, Natalia brilló con su talento y convirtió el escenario en un espacio único, donde llevó los sonidos de Latinoamérica a uno de los recintos musicales más emblemáticos del mundo.
La relevancia de Natalia sigue creciendo al realizar un segundo sold out en este recinto, que esta vez contó con la colaboración de Jon Batiste como sorpresa de la noche, con quien cantó “Blackbird” y una de las canciones mexicanas más emblemáticas: “Cucurrucucú Paloma”, creando una atmósfera de creatividad única.
El concierto fue una mezcla de sonidos, estilos e identidades, que unieron en el escenario a nuevas generaciones para tender puentes entre la juventud y sembrar semillas musicales para el futuro, como fue el caso de la colaboración con el Brooklyn Youth Chorus.
Notable como siempre, Natalia Lafourcade convirtió en la sala de su casa, un escenario tan grande como el Carnegie Hall, haciendo vibrar al público que la ovacionó de pie durante su presentación.
Con este concierto, Natalia culminó un ciclo colaborativo con la Filarmónica de Los Ángeles y Gustavo Dudamel, con quienes logró reunir a más de 30 mil personas en las dos noches del Hollywood Bowl en Los Ángeles y un sold out en el Carnegie Hall de Nueva York. Además, se cumplieron dos años de su primera presentación en este legendario espacio neoyorquino, cuando en 2022 Natalia estrenó en vivo su álbum De Todas Las Flores, donde tuvo como invitados a David Byrne, Omara Portuondo y Jorge Drexler.
