Mijail Gorbachov (1931/2022) deja como legado el fin de la Guerra Fría y la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas a partir de dos palabras históricas: Perestroika y Glásnost.
Dos sencillas palabras de profundo significado: Reconstrucción y Transparencia, algo que los regímenes totalitarios no conciben.

El mundo cambió con este hombre que, incluso, se negó a hacer uso del poderío militar soviético contra las repúblicas comunistas que comenzaron a apartarse del dogma marxista leninista, a salirse del redil.

Gorbachov abrió la URSS al mundo y expuso la tremenda corrupción y violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en ese conglomerado de países y culturas durante los años más oscuros del estalinismo y regímenes posteriores.

Eso no se lo perdona Vladimir Putin. A la fecha.
Ah, por cierto, Gorbachov también llevó el rock a Moscú.
