La agrupación Mexa Girls lanzó oficialmente su versión en salsa de «Cielito Lindo», una propuesta que busca transformar el himno tradicional mexicano en una experiencia tropical, vibrante y bailable, con el objetivo de llevar la identidad mexicana a nuevos ritmos.
En conferencia de prensa, la agrupación comentó que se trata de una mezcla de salsa con toques caribeños y andinos, creada por una orquesta conformada por 11 mujeres y un hombre.

El resultado no es solo una reinterpretación musical, es también una declaración de identidad. Mexa Girls es una orquesta formada por talento de México, Cuba y Colombia, y esa mezcla no se queda en el discurso: se escucha. Se siente en la percusión, en los arreglos, en la manera en que la canción respira. Aquí, “Cielito Lindo” deja de ser únicamente un himno tradicional para convertirse en una pieza que dialoga con la salsa, con el Caribe y con una visión contemporánea de la música latina.
Sobre el escenario, Mexa Girl representa una forma distinta de construir música en colectivo. Cada integrante aporta su historia, su formación, su raíz cultural, y es justo en esa suma donde aparece la identidad del grupo. No es una fusión forzada, es una convivencia natural de sonidos y experiencias.
La historia de Mexa Girls comienza en 2019, cuando un grupo de mujeres decide crear un espacio propio dentro de la escena musical latina. No como respuesta, sino como propuesta. Desde entonces, el proyecto ha ido creciendo poco a poco, consolidando un estilo que se mueve entre la tradición salsera y una estética más actual, sin perder el enfoque en la calidad musical y la presencia escénica.
Ese crecimiento ya los ha llevado a escenarios importantes como la Arena Ciudad de México, un recinto que pocas agrupaciones emergentes pisan en sus primeras etapas. Elegir “Cielito Lindo” como primer sencillo oficial también tiene una carga simbólica importante. Es una forma de rendir homenaje a sus raíces, especialmente a la mexicana, pero desde un lugar propio. No es una copia ni un arreglo superficial; es una reinterpretación que entiende el valor de la canción original y decide dialogar con ella desde otro lenguaje.
La versión mantiene la esencia melódica que todos reconocen, pero la envuelve en una estructura rítmica distinta. La salsa le da movimiento, le da cuerpo, la convierte en una pieza pensada para bailarse, pero también para sentirse de otra manera.
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