Una nueva forma de disfrutar de tus sábados y buena ópera

Alessa Café, apuesta por la cultura

El productor Omar Baduy tiene muy clara la nueva aventura que le propone al público de Alessa Café, ubicado en Ciudad Satélite.

Sabemos que al caminar por las calles de esta zona uno está rodeado de centros comerciales y se siente abrumado por el tránsito, pero al llegar al número 109 de Circuito Economistas y cruzar la puerta, se descubre un jardín Toscano que de inmediato te transporta al ambiente europeo”.

¿Algo más? Sí. De hecho, lo más importante de esta aventura: arias de ópera interpretadas por un tenor y una soprano y acompañados por un pianista.

Esta es la propuesta con la que Omar Baduy, creador de Alessa Café, apuesta a innovar en el ámbito de los espectáculos culturales y artísticos. Se llama “Sábados de ópera” y es, explica, la creación de un pequeño universo. “La interpretación de las arias, la voz de los cantantes y el ambiente del lugar crean una atmósfera que te hace sentir en una escena de película”.

Cabe destacar que, los protagonistas de esta secuencia cinematográfica son el tenor Francisco Martínez y la soprano Elizabeth Pacheco Reyes. Para ambos está muy claro el valor de esta propuesta.

En México se monta poca ópera y la que se monta está muy poca difundida”, dice Martínez. “Y todavía existe este prejuicio de que la ópera es un gusto exquisito o que es algo difícil de disfrutar”, completa Pacheco.

“Sábados de ópera” cambia está falsa idea y al mismo tiempo se convierte en un esfuerzo por revalorar el bel canto.

Porque una vez dentro de ese jardín Toscano que da la bienvenida al público del Alessa Café, suena un piano y luego la letra de la famosa “Habanera” que compuso George Bizet en su ópera Carmen. O “Furtiva lágrima”. O “O mio bambino caro”, esa aria que se hizo tan famosa en voz de María Callas.

Son arias que todos hemos escuchado alguna vez pero que difícilmente podemos disfrutar en vivo porque en México se ha vuelto complicado escuchar ópera”, dice el tenor.

Por supuesto, el reto es distinto a que si estuvieran en Bellas Artes. Porque en Alessa Café, los “Sábados de ópera” incluyen una cena de tres tiempos por lo que el público tiene exaltados, al mismo tiempo, lo sentidos de la vista, el oído, el olfato y el gusto.

Todo eso está incluido en el precio de 350 pesos”, explica Baduy. “Es un menú especial creado por la chef Dulma Caro, con platillos como ‘La Traviata’, ‘Carmen’, ‘Rigoleto’, en evocación al repertorio, y la idea es que cada semana cambia el menú, aunque también está la opción de pedir a la carta”.

Contrario a lo que pudiera pensarse, para Elizabeth Pacheco esta dinámica en la que el público los escucha mientras cena, no representa un obstáculo sino un reto. “Hablamos de una manera innovadora de acercar la ópera. Sabemos que es otro formato, no estamos en la comodidad de salir de nuestro camerino, llegar al escenario y listo. Acá hay una oportunidad de explorar nuevas formas de crear un espectáculo”.

Por supuesto, esto implica disciplina y no dejar cabos sueltos: “El espectáculo consta de dos partes. La primera es formal, muy actuada; y en la segunda hay mucha interacción con el público”.

De esta forma, Alessa Café contribuye a su buena fama. Creado hace más de dos años, este concepto en el que conviven la gastronomía y la cultura, cabe resaltar que es restaurante, pero también teatro; un centro cultural donde la gastronomía forma parte de la oferta, y que no se ha publicitado, sino que ha crecido de boca en boca y a través de redes sociales.

Es una propuesta de la que no se encuentra otra en la zona y eso ha provocado que el público venga y la recomiende, pero también ha llamado la atención de artistas”, explica Baduy.

Conoce un poco más de Alessa Café

La más grande ventaja de esta cafetería es que integra todo en uno y en lugar de que ajustes tu antojo a lo que hay en el menú, Alessa va varios pasos adelante y tiene todo lo que se te pueda ofrecer durante el día.

Cualquiera se acomoda en su iluminada terraza durante la mañana y la tarde, donde hay plantas colgantes, flores y manteles blancos. En la parte interior el suspiro es un poco más retro y rústico; toda la experiencia de Alessa te induce en una especie de sopor relajante porque te sientes en una casa de campo de la campiña europea.

El expreso es un exquisito levantamuertos, el cual se puede ligerar en latte o capuchino. Si se despierta con mucha hambre o se prefiere desayunar con un grupo de amigos, Alessa Café nos espera con un buffet de $160.

Esto hará las tardes (lluviosas o no) amenas con una botella de vino, una pizza de portobello con salsa cremosa o una pasta carbonara. Todos los viernes son de blues en vivo, con invitados especiales como Sylvie Henry (Haití); Alessa se convertirá rápidamente en tu aliada al norte de la CDMX.

 

 

 

 

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